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sábado, 4 de abril de 2026

Oro, sudor y orgullo en la lona

La lucha cubana vuelve a encender reflectores...

Yaimara Portuondo en Exclusivo 04/04/2026
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Arturo Silot
Arturo Silot (Getty Images)

Rica y poderosa es la historia de la lucha cubana, hoy voy a referirme al librista de (97 kg) Arturo Silot, que de a poco ha ido cobrando protagonismo con su ascenso; un nombre que empieza a resonar con autoridad en los 97 kilogramos de la lucha libre. En silencio, pero con paso firme, Silot ha ido abriéndose espacio entre figuras de alta exigencia. Su reciente desempeño confirma que no está de paso: quiere quedarse.

Como parte de la base de entrenamiento que desarrolla la selección cubana de lucha en China, el pasado sábado se efectuó un torneo internacional de preparación, con presencia mayoritaria de luchadores del continente asiático.

Este evento forma parte del proceso de preparación del equipo nacional con vistas a los compromisos fundamentales de la temporada, en un contexto donde el roce competitivo, especialmente ante rivales asiáticos, resulta clave.

EL golpe más reciente de Silot, fue en  este certamen, donde conquistó la medalla de oro en la Copa Dahuhu de lucha libre, tras enfrentar a rivales de notable jerarquía. El resultado no solo engruesa su expediente competitivo, sino que también lo coloca en una vitrina distinta: la de los atletas cubanos que pueden sostener el peso de la tradición y, al mismo tiempo, empujarla hacia el futuro.

El subcampeón panamericano y atleta con presencia olímpica, quien firmó una sólida actuación al imponerse en sus cinco combates para llevarse el título en su división, ya conocía lo que significa ganar en el ámbito centrocaribeño y también tuvo el valor de medirse en los Juegos Olímpicos de París 2024. Esa experiencia, en una disciplina donde cada detalle puede inclinar una pelea, vale tanto como una medalla.

En Dahuhu abrió con victoria de 8-1 ante un rival local, actual campeón nacional en los 86 kilogramos, quien compite ahora en los 97 kg, división en la que participa el cubano. Posteriormente superó a un luchador de Bielorrusia (5-1). En cuartos de final dominó por superioridad técnica (10-0) a otro representante chino, mientras que en semifinales avanzó tras imponerse por pegada ante un atleta del país sede. Ya en la final, selló su actuación con triunfo de 8-4 frente a un rival de Mongolia, confirmándose como el luchador más destacado de la delegación cubana en este evento.

El cubano ha empezado a construir una hoja de ruta que combina madurez, ambición y una progresión que no pasa inadvertida.

Lo que viene no será menor. Santo Domingo, sede de los próximos Juegos Centroamericanos y del Caribe, pondrá nuevamente a prueba el músculo competitivo de Cuba, que presentará 17 clasificados con la misión de volver a imponer respeto sobre el colchón. En ese escenario, Silot emerge como una de las piezas con mayor proyección para sostener el protagonismo de la Isla.

Su éxito en suelo chino tal vez sea la primera piedra de una historia que todavía está lejos de escribirse por completo, pero ya deja señales poderosas, en un camino que él ha comenzado a adoquinar y podría tener un feliz término; si mantiene este impulso. Arturo Silot puede convertirse en uno de esos nombres que marcan época y abren camino hacia retos mayores, con Los Ángeles 2028 en el horizonte.


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Yaimara Portuondo


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